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¿Sabemos concretamente qué le aporta a un niño la práctica de un instrumento?

¿Sabemos concretamente qué le aporta a un niño la práctica de un instrumento?

¿Qué le aporta a un niño la práctica de un instrumento? Hay muchos padres que se sientan en las incontables audiciones y recitales de sus hijos y se cuestionan si este estrés que pueden generar en los niños, o todo el tiempo que ha sido necesario para preparalas, realmente es beneficioso para la salud mental del niño y, sobre todo, para su desarrollo.

Un nuevo estudio publicado ahora en el periódico estadounidense Washington Post demuestra que sí, que no es necesario que los padres tengan nunca más este tipo de dudas sobre los beneficios y todo aquello que la práctica de un instrumento musical les puede aportar a sus hijos.

Hemos escuchado en repetidas ocasiones que la música puede ayudar al desarrollo de las actividades motoras, y en general, también al desarrollo psicológico. Pero, ¿sabemos concretamente qué es lo que le aporta a un niño el hecho de tocar un instrumento?

Investigaciones durante su crecimiento

Usando una base de datos de National Institutes of Healt, se ha creado el estudio “Magnetic Resonance Study of Normal Brain Development” ( Estudio a través de resonancias magnéticas del desarrollo normal del cerebro). Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Vermont han analizado 232 escáneres de niños entre 6 y 18 años, observando cada uno de los niños en distintas edades durante su crecimiento. Durante esta fases, han prestado especial atención entre aquellos niños que tocaban un instrumento musical (el estudio no especifica cuáles eran los instrumentos que tocaban).

Aprender a tocar instrumento

¿Qué resultados obtuvieron de esos datos de años de seguimiento? Lo que encontraron fue que, cuanto más estudiaba un niño un instrumento musical, más se aceleraba la organización cortical para las habilidades de atención, así como el control emocional y de la ansiedad. El córtex, la capa más superficial del cerebro, cambia su espesor a medida que el niño crece y se va desarrollando. Precisamente, existe una gran relación entre el grosor y la estrechez del cortex y los problemas de atención, depresión y agresiones que se manifiestan en los niños.

Estos investigadores han observado que el cerebro funciona exactamente igual que los músculos de nuestro cuerpo. Del mismo modo que si trabajamos con pesas nuestros bíceps aumentan de tamaño, si ejercitamos nuestro cerebro, el espesor del cortex también aumentará.

Además, teniendo en cuenta que en el estudio se demuestra que los niños que tocaban un instrumento todos gozaban de buena salud, los investigadores están convencidos de que la práctica de algún instrumento en niños que no la tienen, ayudaría a que la consiguieran.

Fuente: Washington Post

 

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