Categorías
BLOG Flautas Instrumento

¿Qué es el Sistema Brögger en las flautas?

Las flautas profesionales o de gama alta están pensadas para flautistas que pasan horas estudiando pasajes técnicos y por tanto necesitan que la respuesta del mecanismo de la flauta sea excelente, es por ello, que su gran mayoría llevan integrado el Sistema Brögger, pero… ¿sabes realmente cómo funciona?

El origen del Sistema Brögger

El sistema tradicional de la flauta travesera se llama sistema Boehm, y ha funcionado siempre correctamente, pero, es verdad que hay un punto débil que es la fricción en ciertas combinaciones de llaves que hacen que cada cierto tiempo se tenga que hacer un ajuste de las mismas. En concreto, esto es debido a que el movimiento de varias llaves se transmite a través de varillas de acero largas y se asegura mediante pasadores y tornillos de ajuste.

A finales de la década de 1980, el flautista danés Johan Brögger se propuso corregirlo, eliminando estos elementos «críticos» pero sin alterar las virtudes acústicas de la flauta, y lo consiguió mediante dos innovaciones:

Mecanismo sin pasadores: al prescindir de los pasadores el sistema utiliza un diseño modular de puentes y ejes concéntricos de acero sobre acero. Por lo tanto, no hay agujeros pasantes en los tubos de las llaves lo que elimina el desgaste por rozamiento entre los puntos de presión.

Redirección de los muelles: montando los muelles de forma individual sobre los soportes específicos.

¿Qué aporta el Sistema Brögger al flautista?

Este es un sistema que mejora la precisión estabilidad y ergonomía del instrumento consiguiendo ofrecer una acción más suave, precisa y duradera.

  • Respuesta rápida y uniforme. En el sistema Brögger, la resistencia de cada llaves es idéntica, por lo que al tocar pasajes de velocidad la sensación en los dedos es de ligereza y uniformidad.
  • Estabilidad en la mecánica. Al eliminar los pasadores que son los que sufren la acumulación del sudor, humedad y suciedad, y sustituirlos por un armazón modular rígido, la flauta mantiene su ajuste durante periodos de tiempo más grandes.
  • Reducción del ruido. La fricción metálica genera un sutil ruido pero perceptible en grabaciones de estudio, con el diseño Brögger el impacto mecánico se suaviza haciendo que el tecleo sea más silencioso.
  • Mayor durabilidad. Hay una reducción de las fuerzas de torsión sobre el instrumento, por lo que el desgaste del metal disminuye con los años.

Para el flautista profesional, el estudiante de grado superior o el músico de orquesta, este sistema ofrece una tranquilidad mecánica que permite centrarse en lo único que importa: la interpretación.